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QUÉ ES EL
"YOGHISMO"
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"El
Yoghismo no tiene templos, ni sacerdotes, ni promete
nirvanas..."
"El
Yoghismo no excluye nada: son las distintas experiencias
que llevan al estudiante a los diversos estados
requeridos para la Iluminación final..."
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extracto del libro
“YUG,
YOGA, YOGHISMO”
Una Matesis de Psicología
por el Dr. Serge Raynaud de la Ferriere
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(Desde el final de la página 35 en adelante) |
...
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He llamado a mi estudio: YOGHISMO, y ello puede desagradar a
numerosos estudiantes que tal vez prejuzgarán en la misma
forma como yo lo hice en otro tiempo: He ahí otro ISMO más!
Lo elegí precisamente porque mucho se ha escrito sobre la
yoga y no estuve satisfecho de las explicaciones que siempre
eran expuestas parcialmente, y que conducían a menudo a un
estado de curiosidad para tan solo dejar a los estudiantes
ahí: bien decepcionados de no haber obtenido la explicación
final. He pensado, pues, simplemente, presentar una doctrina
que no es nueva ni renovada, pero sí presentarla
sistemáticamente. Denominado así mi pequeño estudio, lleva
un carácter de análisis
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claro para los investigadores objetivos que quieren saber el
por qué y el cómo. Lejos está de mi pensamiento fundar una
nueva escuela filosófica; es simplemente sobre las bases
tradicionales que presento la yoga al mundo activo y
pensante.
No existe una nueva yoga; ya todo ha sido dicho y tocado en
su estudio. Solamente los métodos han sido diferentes, y a
petición de numerosos investigadores en ese dominio, me he
sentido atraído a dar mi punto de vista sobre la materia.
Considerada como yoghismo es propicia al estudio pues
realmente la yoga, que significa unión, no requiere
de explicación, y lo siento por aquellos que no han
comprendido! Y es justamente por compasión de los que no han
comprendido (habiendo estado yo mismo en este caso durante
mucho tiempo) que voy a emprender la explicación de esta
unión, el ISMO de la yoga: yoghismo.
La yoga, según la enseñanza tradicional, proporciona como
objetivo la realización de la unión del ser individual con
el ser universal, y encierra también los medios para
alcanzarlo.
Se ha dicho que la realización metafísica, consistente
esencialmente en la identificación por el conocimiento, es
decir, la yoga, toma como punto de partida: la EKAGRYA
(concentración).
Desde mi punto de vista (y no como mi concepción) la
multitud de ramificaciones de la yoga ha dado lugar a una
división como ocurre en religión, siendo que yoga
quiere decir unión así como religión quiere
decir reunir. Sin embargo, tratándose de religión,
esta división, aunque anormal, sería permitida, pues la
explicación hipotética del Gran Todo puede estar siempre
tentada con los argumentos que sean comprendidos y de ahí
provienen los centenares de sectas que luchan entre si,
llamándose todas ellas cristianas, asegurando su legítima
descendencia y su discipulado de Cristo! Pero tratándose de
yoga, es aquí que toma su más exacto valor mi término:
YOGHISMO; la cosa es diferente porque no hay argumento
doctrinal: el estudiante actúa bajo la conducción de un
MAESTRO (el Gurú) a fin de evitar accidentes físicos (en lo
que concierne a la Hatha Yoga) o accidentes mentales (en la
Bhakti Yoga) o extravíos intelectuales (en la Jñana Yoga) o
una pérdida de tiempo (para los asimilados a la Rajas Yoga),
pero jamás es cuestión de castigo ni por el contrario de
recompensas.
El adepto yoghi es un elemento que trabaja en su propio
perfeccionamiento, principiando con bases concretas y
objetivos conocidos, siguiendo una tradición a fin de
aprovechar las lecciones de los Antiguos y bajo la dirección
de un MAESTRO, porque cada estudiante necesita un profesor.
Estamos lejos de la creencia ciega prescrita por las
religiones, no solamente en materia de asuntos divinos (y
perfectamente desconocidos) sino más aún en lo que concierne
a un dogma a seguir (desconociendo siempre las razones). La
yoga en este sentido no es una simple filosofía nada más, y
pido la gracia de ser el intérprete de Grandes Maestros de
la antigüedad a fin de defender el pensamiento puro de
elevación espiritual, que es el yoghismo, tal y como lo
entiendo, porque supongo que de esta manera otros lo
entenderán también.
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Hoy la yoga ha llegado a ser una confusión, precisamente una
especie de religión que no es necesaria para los que tienen
la suya bien condensada en el fondo de su corazón. Sería
inútil... la yoga llegaría a ser una secta más, puesto que
ya se encuentra dividida por los defensores de la Raja Yoga
los cuales no entienden la necesidad de hacer ejercicios de
Hatha Yoga, cuando es tan fácil obtener el rayo espiritual
meditando (pues siempre la creencia de ser bueno y casi
perfecto nos facilita creer en él) y ello se resume más bien
en un vago sueño, llamado concentración. Actualmente
nos encontramos en la obligación de decir que pertenecemos a
una u otra yoga (la física, la devocional, etc.), como los
francmasones que están divididos por más de 150 ritos
diferentes, o como los cristianos que están obligados por
este mismo hecho a insistir en que pertenecen a esta o a
aquella iglesia! El YOGHISMO no tiene estas subdivisiones
que ofrecen una pequeña mezcla agradable de confitería
espiritual: el yoghismo es UNO y TODO, una SÍNTESIS, y no un
desempacamiento de bultitos atados con etiquetas rotuladas
como: “para personas intelectuales”, “para damas de afectos
tardíos” o “para señores con curiosidad de novedades”!.
El yoghismo no excluye nada: son las distintas experiencias
que llevan al estudiante a los diversos estados requeridos
para la Iluminación final: las diferentes yogas son
indispensables, pero no hay razón en separarlas en vez de
presentarlas como un programa de evolución. Estoy hablando
para el mundo occidental porque tenemos que confesar que el
pueblo de la India, en su mayor parte, ha comprendido estos
problemas y muy raramente se ha visto un país tan tolerante
como ese de Ram, Khrishna y Bhudda.
La herencia espiritual y la predisposición mística eximen al
hindú de esas discusiones ociosas sobre un sistema que está
practicando desde siempre y del cual depende sin
restricción. Pero, como siempre, la enseñanza no es para
aquel que ya ha encontrado el Sendero, sino más bien para
quien lo busca. Estoy explicando, pues, los medios por los
cuales se puede entrar en contacto con esta Iniciación
Sublime del Yoghismo.
El yoghi es aquel que ha realizado plenamente; es, en el
verdadero sentido, aquel que está definitivamente iluminado,
porque si no, sería un estudiante, un chellah, un
sadhak. Los Sidhis (poderes) pueden ser adquiridos muy
tempranamente en el avance mediante la hatha-yoga; estas
fuerzas culminan a veces en los vibbutis (divina
gloria) y el yoghi logra ser un SIDDHA, pero nunca se
autodenomina así porque el Perfecto sabe que siempre
hay algo por hacer.
Jivatma
y Paratma deben estar en plena unión para poderse
afirmar que hay YOGA. Jivatma (alma individual) y Paratma
(alma universal) equilibradas perfectamente producen este
contacto de sublimación final, que constituye lo que es la
YOGA (Identificación Universal). La Yoga-Shastra es
la ciencia mediante la cual se adquiere el Conocimiento
secreto de la unión del espíritu encarnado con el espíritu
indelimitado. Esta afinidad
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de dos polaridades es muy complicada para entenderla, y, en
materia de Yoga no concibo dualidad, y supongo, además, que
hay necesidad de entender que existe la identificación no
como entre dos emanaciones sino como un reflejo de la misma
ALMA (comprendida en el sentido teológico), o si no, en otro
caso, debo indicar que hay como una contemplación de la
imagen proyectada en la realidad, o dicho en otra forma, es
hasta cierto punto, como si la imagen de una persona que se
mira en un espejo pudiera pensar que ella va a integrarse en
la persona misma. La imagen del espejo representa a nuestro
espíritu encarnado que cree estar viviendo verdaderamente
cuando se mueve en ese marco y se agita aún más cuando sobre
este espejo pasamos corrientes de agua, es decir habría que
mirarse en un espejo colocado dentro de una fuente llena de
agua cristalina y tendríamos la representación exacta de
nuestra vida material, creyendo que es ella la verdadera, lo
objetivo, siendo que se trata en realidad de lo subjetivo,
de la ilusión (Maya). Nuestra verdadera individualidad no
está allí, y, por otra parte, el verdadero yo no puede ser
la imagen en el espejo...!, y de aquí el por qué siempre he
tenido la dificultad de asimilar la dualidad Jivatma-Paratma
expuesta como dos figuras diferentes; si ellas son de
fuentes idénticas, por qué entonces la necesidad de su
separación en el proceso de evolución?. Se tiene siempre la
impresión de dos fuerzas en oposición para buscar el
equilibrio Jivatma-Paratma cuando se lee algo acerca del
mecanismo de la Yoga; no solo yo hago esta constatación ni
tampoco he visto nunca que alguien realmente explique
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La Trimurti del Templo subterráneo de Gharapuri. Está en una
pequeña isla de 30 a 40 hectáreas de superficie, habitada
por algunos centenares de nativos, en el Mar de Omán al
frente de la costa occidental de la India, cuyo nombre es de
Isla de Elefanta Garapuri le fue impuesto por los
portugueses que al desembarcar encontraron un elefante de
piedra, pero su nombre hindú es únicamente Gharapur. La Isla
es famosa principalmente por su pasado y su celebridad
proviene de sus grutas o, mejor dicho, de su hipogeo de
origen brahmánico; su nombre indígena es: Ciudad de las
Grutas. Un depósito de agua limpia y fresca que proviene de
una fuente subterránea surtió las necesidades de los
brahmines de antaño y es considerado actualmente como una
fuente de agua milagrosa de propiedades benéficas que es
buscada por todos los peregrinos que acuden a este lugar
que, sin embargo, es más admirado en el aspecto artístico
que visto con devoción religiosa. Ciertamente, Gharapur ya
no es un lugar sagrado sino solamente un sitio de
curiosidad; sin embargo, fue hace siglos un Templo de
Iniciación. El Templo subterráneo está muy bien conservado a
pesar de que su construcción data del siglo VII y de que ha
sufrido los asaltos de los cristianos que destruyeron las
estatuas. Numerosas estatuas están dedicadas principalmente
a Vishnú (segunda persona de la Divinidad) y a Sarasvati
(esposa y madre); talladas totalmente en la roca, la mayoría
alcanzan una altura de 3 y hasta 3 y medio metros. Al fondo
de la sala central existe esta enorme representación de la
Trilogía Brahma-Vishnú-Shiva, emplazada sobre un gran altar;
las cabezas de esta escultura tienen más de 2.50 metros de
alto. Una docena de nichos ornan las paredes de la gran sala
principal con estatuas de 2 metros de altura en escenas de
la vida de Vishnú; otras estatuas con pedestales están
colocadas a los lados y también existen pequeños altares
secundarios en las otras salas contiguas.
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y analice la perennidad del Gran Todo dentro de las
permutaciones subjetivas y limitadas, las cuales provocan
ese Maya, magia de la existencia del plano físico.
Adhimuttikalakiriya
es la muerte voluntaria, el privilegio de los
bodhisattvas (17), quienes no tienen que volver
condicionados a los 18 estados kámmicos, sino, que
escogen el momento y la manera de dejar la envoltura carnal
y de reencarnarse con mayores posibilidades de ayudar a sus
prójimos (basado en esto hemos visto el rito de los
francmasones del Rito Schrepfer). Estos diez y ocho estados
son mencionados como las diez y ocho vías hacia la
realización en el Bhagavad-Gita, en el cual Krishna
(divinidad en forma humana) enseña a su discípulo lo más
importante del conocimiento y, sobre todo, el desarrollo de
la naturaleza del alma, la definición del hombre y los
deberes a cumplir. La gran moralidad de esta doctrina radica
principalmente en la renuncia a los frutos de la acción. El
Canto Celestial es un poema hindú en el cual el
diálogo se desarrolla un poco antes de la batalla de
Kurukchetra, al principio de la 4ª Edad del mundo y cuyos
capítulos se caracterizan por una lección, que se puede
clasificar respectivamente bajo el nombre de:
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1.- Arjuna Visada Yoga. |
10.- Vibhuti Yoga. |
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2.- Sanhya Yoga. |
11.- Visvarupa Darsannam |
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3.- Karma Yoga. |
12.- Bhakti Yoga. |
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4.- Jnana Karma Sannysa Yoga. |
13.- Kshetra Kshetrajna Vibhaga Yoga. |
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5.- Sannyasa Yoga. |
14.- Gunatraya Vibhaga Yoga. |
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6.- Dhyana Yoga. |
15.- Purushottana Yoga. |
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7.- Jnana Vijnana Yoga. |
16.- Dava Asura Sam Payvibhaja Yoga. |
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8.- Akshara Brahma Yoga. |
17. - Shraddhatraya Vibhuga Yoga. |
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9.- Rada Vidya y Raja Kuhya Yoga. |
18.- Sannyasa Yoga. |
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Así como el Salmo 119 de la Biblia ofrece las 22 claves
mayores para penetrar los arcanos cabalísticos de la Ciencia
Secreta del Cristianismo, a su vez los 18 capítulos del
Baghavad-Gita dan la pauta del standard de vida para los
cuatro períodos según los cuales hay que evolucionar. Estos
standard de vida son llamados ashram (18) en la India
y significan: modo de exis
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tencia, etapa de la vida en la vía de realización, es decir,
hay que progresar según los estadios siguientes:
BRAHMACHARIA que significa la vida consagrada a los asuntos
divinos (estudios, oraciones, etc.). El brahmachary hace el
voto de celibato y abstinencia de todo placer.
VANAPRASTHA que corresponde al estadio durante el cual el
hombre se retira a un bosque (u otro lugar solitario) para
estudiar las Escrituras y para entregarse a la meditación.
GRAHASTA es la época del jefe de familia; este estadio no se
refiere solamente a la conducta de la pareja sino también a
la Iniciación de la mujer y la enseñanza de los niños
(entendido en el sentido filosófico). Es el período del
ceremonial: las consagraciones sobre el Altar familiar, las
bendiciones, los diversos rituales.
SANNYA es la renuncia a la esperanza de la recompensa; en
este último período no se trata de la cesación de
actividades exteriores, sino de un estado mental interno de
desapego a los frutos de la acción. La práctica de la
SANNYASA es emprendida cuando el candidato se siente capaz
del sacrificio completo de las cosas mundanas y sociales. El
SANNYASIN es, pues, un ermitaño que sin poseer nada está
errante de un lugar santo a otro haciendo peregrinajes, y
que es reconocido, por lo general, por su guerrua
(19).
En estas diferentes etapas hacia la realización final la
Yoga desempeña su papel, pues cada cumplimiento en el
sendero de la perfección es una Yoga. Lo que es simplemente
una lástima, es el haber delimitado tan dogmática y
fuertemente las diversas clases de Yoga. Sus delimitadores,
a quienes podemos calificar de técnicos, han dado de maneras
bien distintas, cuatro clasificaciones de la Yoga:
HATHA-YOGA: unión mediante la fuerza (es el aspecto físico).
MANTRA-YOGA: unión en el verbo (oraciones, invocaciones).
RAJA-YOGA: unión real (principio sintético).
LAYA-YOGA: unión por disolución (ver en página anterior
Adhimuttikalakiriya).
De este hecho han sobrevenido las otras yogas, pues en
cuanto existen dos partes de una sola cosa, no hay razón
para no agregar una subdivisión, y es justamente lo que se
ha producido en el caso de la Kundalini-Yoga, la
Karma-Yoga, la Kriya-Yoga y una multitud de yogas
más, según las diferentes manifestaciones de la inspiración
humana; el error consiste sobre todo en el dogma que se le
ha agregado a cada rama en lugar de unificar el control de
las inclinaciones del consciente mediante una doctrina como
lo veo con mi yoghismo y reconocer que todo ello
constituye necesariamente realizaciones metafísicas. Debería
existir UNA SOLA EXPERIENCIA VERDADERA!
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(19) Guerrua es un color rojo-ocre (azafrán)
proveniente de una piedra que sirve para teñir las telas
para los Sannyasines. La pieza de lienzo que viste el
Sannyasín se llama también guerrua y es el símbolo de
abnegación respetado en el Oriente como algo sagrado; esa
vestidura, reducida a su más simple expresión es el emblema
de la santidad.
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Cualquiera que sea la REALIDAD, el estado final debe ser
idéntico para todos y de ahí que imagino a los turistas que
por diversos senderos ascienden a una montaña hacia una meta
común: la cima; muy bien, pero aunque estos senderos sean
diferentes para cada expedición todos ellos siguen un mismo
procedimiento para subir a la montaña: pasos lentos y
medidos, sogas, mochila en su espalda con provisiones de
viaje, descansos en el trayecto, campamentos, etc.... En la
ascensión hacia la cima del perfeccionamiento también debe
seguirse un mismo proceso, aunque con las diversas
características de los diferentes senderos.
Hay ocho reglas que respetar en cualesquiera de las yogas;
son bases de indispensable disciplina como las leyes que
rigen un universo. Así mismo un ser humano para vivir debe
comer, dormir, respirar; él podrá controlar sus actos,
espaciar sus funciones, pero la existencia no podrá
cumplirse normalmente sino siguiendo estos preceptos, al
menos durante un período, o progresivamente hasta la
abstención definitiva (este último caso no entra en
discusión en este momento). Naturalmente es muy comprensible
que un ser humano que de cualquier modo quiera vivir, se
encuentre en la obligación de seguir ciertas leyes bien
definidas, aunque sea en el principio de su vida. Un niñito
debe seguir la disciplina en su sueño, en su alimentación,
etc., para estar en condición de ser llamado un ser
viviente.
Siempre he argumentado acerca del hecho de que la sola
diferencia que existe entre un animal y un hombre es la
facultad de pensar. Si el hombre vive mecánicamente para
beber, comer y dormir, se coloca por sí mismo en el estado
animal; de ahí que el hombre materialista defendiendo la
tesis del ateísmo es simplemente un ser espiritualmente
animalizado, en el sentido común de la palabra, hasta el
punto de que se queda en el estado precedente de su
evolución en la historia de la vida completa
(mineral-vegetal-animal-humano-suprahumano).
En el plano mental es justamente la división entre estas dos
categorías de individuos que se caracterizan entre los
humanos como materialistas o espiritualistas (20). El plano
mental incluye dos estados que son, uno inferior y
otro superior, siendo el primero el animal
perfeccionado u hombre salvaje, y el segundo el hombre
perfeccionado listo para pasar al estado de hombre-dios.
El hecho de estar en una región denominada civilizada, de
pertenecer a una categoría de individuos llamados
colectivamente naciones, y de ostentar grados
universitarios, no implica garantía de no pertenecer al
estado mental inferior, y, por lo tanto, este individuo en
lugar de aprovechar sus hipotéticas cualidades se exime de
PENSAR REALMENTE y vive completamente en desacuerdo con las
leyes naturales de la evolución humana (ab-
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(20) Existe evidentemente una multitud de divisiones dentro
del género humano (ateísta, materialista, positivista,
practicista, relativista, espiritualista, y hasta
espiritista, etc.). Pero para simplificar no voy a enunciar
más que las dos grandes corrientes del pensamiento humano.
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sorción de alcohol que hace perder el equilibrio del
razonamiento sano, alimentación desordenada y, sobre todo,
la nutrición que proporcionan las carnes de animales opuesta
a todas las leyes del buen sentido, venenos de narcóticos,
tabaco, etc.); no es raro, pues, ver en Occidente
personalidades diplomadas que ignoran los primeros
rudimentos de la sabiduría de vivir.
Así pues, en Yoga hay ocho elementos básicos en la conducta
del ser humano que desee elevarse por encima de la condición
animal:
YAMA, las abstinencias,
NIYAMA, las reglas de vida,
ASANAS, las posiciones del cuerpo,
PRANAYAMA, el control de la respiración,
PRATYAHARA, el control de sus percepciones sensoriales
orgánicas,
DHARANA, la meditación,
DHYANA, la concentración, y
SAMADHI, la identificación.
Es imposible evadir estas reglas elementales en cualquier
tipo de yoga que el estudiante haya escogido, pues es lo más
importante seguir el cumplimiento de esos principios.
Concluyo, pues, en que no hay que tomar en consideración
diversos tipos de Yoga en que se dispute cuál es la mejor, y
confirmo mi opinión acerca del yoghismo, es decir, en
el sentido de ubicar las reglas de vida en una síntesis que
supone naturalmente la realización de estados iniciáticos en
el sentido general de la palabra, y no en el sentido
limitado de los diversos estados catalogados en los dogmas.
El yoghismo llega a ser una forma concreta de estudio para
el control de las perturbaciones físicas o psicológicas, y
anoto mi punto de vista con la imparcialidad más completa
diciendo que hay que seguir la tradición de la yoga en su
aplicación trascendental por períodos de existencias, es
decir, que las diversas yogas son afluentes de una misma
corriente llamada yoghismo (para llegar finalmente al YUG
inicial, lo cual es el Alfa y el Omega de todas las cosas).
Las ocho características de la evolución corresponden a las
disciplinas, todas naturales, que son practicadas por casi
todo el mundo, aunque de una manera insuficiente.
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YAMA
YAMA: (no hay que confundirlo con el dios de la muerte de
los Vedas). Es el primero de esta serie de principios y que
es practicado más o menos por todo el mundo, pues cada quien
respeta la abstinencia de matar, de robar, de la lujuria,
etc. La conciencia, ay! siempre demasiado elástica,
proporciona rápidamente motivos al ser humano para
permitirle satisfacer sus vicios y sus pasiones, por lo cual
la Ciencia Yoga presenta una conducta a observar
rigurosamente.
En lo que se refiere a no matar no se limita solamente al
crimen humano, sino también en los animales; simplemente el
hecho de aceptar la carne de bestias sacrificadas es hacerse
cómplice de un crimen, como también aquel que compra la
carne creyendo que no es culpable adopta la misma actitud de
los dictadores que pagan soldados especializados en la
matanza. Es cierto que el hecho de comer legumbres no
dispensa de matar, pero también es comprensible que "matar"
una zanahoria, una lechuga, un nabo, no tiene la misma
consecuencia que la matanza organizada de la pesca, la caza
o el matadero. Aunque procedente de un Alma colectiva la
"inteligencia" de un animal se acerca más al hombre que la
consciencia celular de los vegetales, aun de los más
evolucionados.
En lo concerniente a no matar, esta ley de abstención es
mencionada en todas partes, tanto para los hebreos como para
los cristianos o los budistas: Éxodo XX-13, Deuteronomio
V-17, Levítico XIX-16, San Mateo V-21 y XIX-18, lo mismo que
en el primer pansila (mandamiento) budista, etc.
Respecto a la abstención de la carne animal la mención está
hecha más especialmente en: Génesis I-29 y IX-4; Levítico
XXII-8, XVII-10, 11, 12, 13 y 14, y en igual forma en las
Escrituras orientales (Vinaya-Pitaka, Suta-Nipata, etc.).
Existen también referencias en la Biblia a la abstinencia
del alcohol, del vino, de la cerveza (Lev. X-9 y 10), así
como para aquellos que se consagran a la vida cristiana
(Libro de los Números VI-2 y 3); en igual forma se alude
cuando se trata de un ser vertido a la santidad (Lucas I-15)
y el mismo Gran Maestro de Nazareth ha mostrado su
importancia (Lucas XXII-18). No solamente entre los hindúes
existen los sannyasines para la vida de ermitaños
consagrados a la Divinidad, sino que este género de vida
también existe en las diversas religiones y, por ejemplo, en
el cristianismo las leyes están dadas en numerosos pasajes
bíblicos (Libro de los Números, cap. VI, vers. 1 al 6),
igual-
-45-
mente con respecto a las diversas abstenciones en la
violencia, en la mentira, en el robo, en la lujuria, en los
bienes (particularmente en San Lucas XIV-26). No debe
existir, pues, ninguna novedad para los cristianos en estas
abstenciones para la Yoga (21).
Podríamos prolongar las citas y las referencias, pero ya hoy
está ampliamente demostrado, tanto por las autoridades
religiosas como por los análisis científicos, que estas
abstinencias de carne animal, de bebidas alcohólicas, de
tabaco, etc., son los puntos de partida de toda evolución
hacia cualquier perfeccionamiento que sea, por lo cual es
inútil insistir más con respecto a esta cuestión. Ya sea en
lo espiritual o únicamente en el plano material, lo que se
denomina YAMA en Yoga, es en la vida corriente una pura
precaución contra la degeneración de las facultades humanas.
Los nombres más ilustres de la historia son un testimonio
favorable al régimen naturista, como los de los grandes
maestros:
Hanahpu, Quetzalcóatl, Huirakutcha, Osiris, Rama, Krishna,
Lao-Tsé, Confucio, Buddha, Jesús. Los más grandes pensadores
han defendido la causa vegetariana:
Pitágoras, Tales, Plutarco, Porfirio, Epicuro, Diógenes,
Homero, Heráclito, Platón, Hipócrates, Sócrates,
Aristóteles, Séneca, Cicerón, etc. Sin ninguna parcialidad
se pueden nombrar las celebridades más diversas, ya sea de
la ciencia, del arte o de la filosofía:
San Pedro, Leonardo da Vinci, Voltaire, Juan Jacobo
Rousseau, Humboldt, Nietzche, Lamartine, Wagner y cuántas
otras personalidades que se han distinguido en la
manifestación humana practicando esta primera disciplina a
la cual se ha unido el 50% de la humanidad.
En efecto, la mitad de los habitantes de nuestro planeta no
ha aceptado todavía este signo elemental de la sabiduría que
es el primer paso hacia la liberación final, la cual debe
manifestarse por una Era de paz.
Hay reglas bien definidas en la vida y su falta de
observancia produce catástrofes, como la de la Atlántida o
como la que se está preparando en estos momentos si el mundo
no procede a tiempo!... Las leyes del Cosmos son cosa bien
establecida e ir en contra de esta organización tan perfecta
significa abocar a la humanidad a su propia pérdida.
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NIYAMA
NIYAMA, es el nombre dado en Yoga a estos reglamentos que
naturalmente principian por esta purificación tanto interna
como externa que el ser humano debe observar.
En primer lugar, la purificación interna, es decir su estado
de espíritu no podrá ser correctamente dirigido sin antes
haber realizado la unidad de todas las cosas en un mundo que
gira en diversas tonalidades suscitando reinos llamados:
mineral, vegetal, animal, humano y suprahumano.
La destrucción de uno u otro de estos reinos sería provocar
un desequilibrio en lo Infinitamente Grande. Si en lugar de
concentrar su energía en la destrucción, el ser humano
pensara en lo constructivo, desde hace mucho tiempo
nuestro mundo podría haber sido reintegrado en la beatitud
original (me expreso así para permanecer dentro del marco
teológico).
Se ha pensado alguna vez en la paciencia de un espíritu
destructivo que pasa un día entero con un junco en la mano
tratando de eliminar a un animalito de unos centímetros de
largo que vive en un elemento líquido a fin de no molestar
al hombre? Este desequilibrio mental que empuja al ser
humano y que despierta en él una sensación casi sensual
cuando ve un pez luchando contra la muerte, es bien conocido
de los psiquiatras. El caso de la sensualidad mórbida ha
sido muy a menudo descrito para que tenga yo que agregar mi
opinión acerca de todos esos pobres necios humanos que
regresan del bosque con el fusil al hombro y algunas
bestezuelas inofensivas en el morral. Bien como cazador o
pescador, el hombre oculta su complejo de inferioridad, así
como requiere el hábito de los excitantes (té, café,
alcohol, nicotina, etc.) para disfrazar su falta de control
(lo que en realidad lo empeora más todavía).
Se tomaba la precaución en España de que antes de llevar a
usted a una gran corrida lo hacían beber copiosamente y le
invitaban a comer grandes raciones de carne a fin de
soportar el espectáculo de una corrida de toros. Nunca un
español podría “apreciar" tan bien el espectáculo, como
teniendo una botella de vino en su mano; el placer de
presenciar la muerte del animal es, pues, un estado de
desequilibrio de estos pobres "aficionados" a las corridas
de toros. Al no poder resistir la estupidez de sus
contemporáneos el hombre tiene evidentemente la necesidad de
animalizarse absorbiendo una alimentación de carnes y tiene
que buscar escapar al aburrimiento mediante las bebidas y
los estupefacientes, para no reaccionar fuertemente contra
el rumbo que toma la humanidad actual. Conozco la reacción
gene-
-47-
ral del momento: hay grandes sabios que, sin embargo, comen
carne, fuman y beben... bueno, estoy de acuerdo hasta cierto
punto solamente, pues ya confesé más de una vez públicamente
que no estuve de ningún modo orgulloso de mis diversos
diplomas que solamente demuestran mi estupidez científica,
pues para qué me sirven mis doctorados si no para demostrar
que he copiado debidamente a mis predecesores sin
preocuparme de una opinión personal? Qué prueban mis grados
y calificaciones diversas sino que he aceptado bien toda la
ciencia inexacta e impotente de nuestros días?
Hay que estar de acuerdo, en que la medicina actual está muy
lejos de poseer el procedimiento de momificación que los
egipcios practicaban comúnmente, y en que igualmente
nuestras matemáticas son todas una hipótesis relativa en
comparación de la antigua Numerología, y debo confesar que
no fue en la Universidad en donde me han dado la fórmula de
la transmutación de los metales que hacía parte en otro
tiempo de la física vulgar… Olvidando, pues, mis títulos no
puedo entonces conmoverme al anuncio de los títulos de
otros, a excepción, sin embargo, de aquellos que se aplican
al rango de los: Einstein, Varcollier, Alexis Carrel,
Marcelin Berthelot y otros revolucionarios de la
ciencia (o renovadores del conocimiento antiguo).
El Niyama consiste aún en otras abstinencias, además de las
anteriores reglas elementales de la vida:
La purificación no es completa si es limitada únicamente a
una sana nutrición; así como el cuerpo no está hecho para
recibir alimentación de necrófago (22), el espíritu, por su
parte, igualmente debe ser dueño de sus hábitos (dominar sus
malas costumbres).
Aunque la manera de pensar no es cosa fácil de controlar, no
se puede llegar a una supremacía espiritual sin la capacidad
de pensar correctamente. Sería necesario largo tiempo para
analizar lo que se puede llamar “pensar correctamente”, pues
es natural que no es cuestión de aprobar automáticamente los
géneros de pensamiento reconocidos habitualmente como
buenos; por ejemplo, lo “bueno” y lo “malo” son simples
concepciones, pues cada uno puede definir perfectamente el
sentido de lo “bueno” y de lo “malo”: pero ello en cuanto a
su propio juicio sin preocuparse de la apreciación de los
demás. Nosotros tenemos en nuestro Ashram de Maracay,
Venezuela, un aviso en la pared muy propio para este caso:
“La libertad del uno se termina cuando principia la libertad
del otro”.
El establecimiento de una moral universal será la cosa más
complicada de establecer en este mundo; lo que conviene a
uno no conviene a otro; tantas cuestiones hay ahí para
dividir la
___________________________
(22) Necrófago, aquel que come cadáveres, carne de un
muerto. Hacer su almuerzo con productos provenientes del
buey, del cerdo, del ternero, del venado, de aves o de peces
es ser necrófago, por el hecho de nutrirse con la
carne de animales muertos para este fin. Además de las
toxinas (purina, malveína, estricnina, etc.), contenidas
habitualmente en la carne animal, se sabe que ciertos
gérmenes invaden los tejidos en cuanto la vida deja de
animar estos cuerpos, lo cual agrega un veneno terrible a
esta alimentación, causa de tantas enfermedades y muertes
prematuras.
-48-
humanidad y, a más de los principios sociales, hay muchas
diferencias de punto de vista originadas por reacciones
biológicas y por efectos psicológicos diversos según tiempo,
lugar, raza, etc.
Hago a menudo mención del caso de las costumbres tibetanas
que aceptan tan fácilmente que la mujer pertenezca a cinco o
seis maridos, y es conocido lo contrario en el Cercano
Oriente, donde un hombre está en posesión frecuentemente de
varias mujeres. ¿Cuál sería la verdadera moralidad? Si
nosotros los europeos creemos ser los únicos bien
equilibrados bastaría recordar las estadísticas de
Segismundo Freud!..
Personalmente me entregué a la observación de las normas
sexuales, pero resultó imposible la obtención de una base
exacta sobre la frecuencia perfecta del coito. Todos los
médicos, psicólogos, biólogos, etc., que se han dedicado a
la misma averiguación deben expresar la misma conclusión.
Las respuestas sobre el número de contactos sexuales varían
en las estadísticas desde una vez por mes hasta cien veces
en promedio! Numerosos son los interpelados que han
expresado una necesidad de 1.000 coitos anuales, ¿cómo
entonces tener una base de lo que es el equilibrio genital?
Simplemente es que no hay una ley que pueda regir
semejantes funciones. La regla debe ser establecida de
acuerdo a la razón misma de la vida, de acuerdo al sentido
concedido a la existencia, a la aspiración y al ideal que se
ha desarrollado. El bien y el mal son concepciones humanas
que no existen en la realidad más que en el plano mental y
según la creación del espíritu de cada quien, así como
también hay actos a los cuales podrían hacerse restricciones
por su carácter de extrema relatividad, como veremos
después.
El niyama son las reglas de vida indispensables para el
estudiante de la yoga, más aún que al yoghi mismo. La
purificación interna y externa se comprende como una
disciplina necesaria al discípulo de todas las filosofías.
El mérito de las disciplinas, las dificultades, la búsqueda
de pruebas para obtener enseñanza, es incluído en esta
regla, la cual hace parte de los ocho elementos básicos de
la conducta del ser humano, según la yoga. Esta regla (niyama)
consiste en el estudio de la ciencia, de la pureza, de la
austeridad, del esmero hacia la perfección. La moral debe
provenir de esas conclusiones, y es ella misma la que se
manifestará, sin que estemos ahora en la obligación de
analizar la perfecta conducta en la vida.
Por lo demás, una vez adquirido por el adepto el primer
elemento básico: YAMA, constituido por las abstinencias,
pasa él entonces solamente al NIYAMA el cual automáticamente
le da la clave de su regla de vida. La ausencia de la vida
sexual no significa, en lo absoluto, pureza moral; sin
embargo, el aspecto biológico en este caso es de lo más
importante, lo cual sabemos muy bien, pues la abstinencia de
"relación" es pedida siempre al principio en la práctica de
la yoga de la misma manera que la exigen en todas las demás
órdenes místicas e iniciáticas, pues es una precaución
elemental para aquellos que van a afrontar un dominio
supranormal en el que se hace necesaria una tensión
-49-
mental para el desarrollo de un magnetismo, para la
obtención de fuerzas psíquicas o para la contemplación, todo
lo cual resulta impracticable para aquellos que no quisieran
plegarse a esta regla de control de los sentidos. El que sea
más o menos prolongada la abstinencia de esta práctica
elemental depende del resorte de posibilidades que puede
ofrecer el discípulo, es decir, que una vez con el dominio
absoluto de los sentidos, el yoghi puede permitirse escoger
el género de vida que le plazca porque tiene el control
completo de sus actos, y de ahí que puede transmutar
las fuerzas desplegadas según el tipo de aprovechamiento que
piense alcanzar.
* * *
-50-
ASANAS
ASANAS son posiciones del cuerpo; cada movimiento debe tener
una razón de ser y el conocimiento de los ademanes es de lo
más importante tanto para la vibración desplegada como para
la selección de las tonalidades que hay que dar a esos
movimientos. Se ha dicho que el hombre adopta 84.000
posiciones diferentes y de ellas la ciencia yoga ha escogido
las más importantes para que, debido a ellas, el cuerpo
pueda ejercer en el control biológico y en el psicológico
grandes posibilidades de evolución.
Ochenta y cuatro asanas tradicionales fueron
consagradas por la Hatha-Yoga (control físico). Estas
asanas corresponden en cierto modo a 84 familias de animales
que viven sobre la Tierra. Si el número de las especies de
criaturas vivientes en este planeta es exacto al número de
las posturas escogidas por la Hatha-Yoga, debe existir
igualmente una relación de Identificación en el orden
de las ideas.
Asana-Jeya
es la maestría completa en las asanas, lo cual es reconocido
cuando el aprendiz yoghi puede sostener una postura por lo
menos durante tres horas. En efecto, es necesario este lapso
de tiempo con las respiraciones y concentraciones adecuadas
para obtener un resultado efectivo, es decir, sentir el
efecto de la asana.
Poco a poco en el mundo occidental la medicina oficial
reconoce el beneficio de las asanas y numerosas revistas
médicas y órganos científicos han difundido publicaciones
relacionadas con la Hatha-Yoga. Ha sido bien demostrado que
no solamente los enfermos han encontrado un notable
mejoramiento o que han sanado completamente, sino que
también una nueva energía fue introducida en el paciente por
medio de la práctica de los ejercicios psico-físicos.
Algunas de las posiciones son evidentemente muy complicadas
y reservadas solamente para aquellos que desean dedicarse
enteramente a la Asana-Yoga. Dos posiciones son
aconsejables para todos, sin excepción de sexo, de edad o de
estado de salud: la padmasana y la siddhasana.
La endocrinología es hoy cosa completamente admitida y
observando los efectos patológicos todo proviene del
funcionamiento de las glándulas llamadas endocrinas, lo cual
constituye una confirmación de la Antigua Sabiduría de la
India. Sería verdaderamente una lástima que la medicina
moderna creyera haber descubierto algo nuevo en la
aplicación endocrinológica, pues la yoga viene proclamando
desde hace milenios ese mecanismo.
Todo lo referente a las posiciones del cuerpo está basado en
el hecho de que las glándulas necesitan ser puestas en
movimiento para que tengan un perfecto equilibrio que se
manifiesta
-50a-
en primer lugar en la salud y posteriormente en el plano
psíquico. Los chakras no son otra cosa que la
emanación de los plexos endocrinos, es decir, los
chakras representan la exacta relación de las glándulas a
este respecto.
Los siete principales chakras son estos centros nervo-fluídicos,
exactas reproducciones de los siete plexos bien conocidos de
los ocultistas y son los efluvios sutiles de las 7
principales glándulas llamadas endocrinas.
La yoga ha proclamado siempre que las asanas tienen por
objeto el restablecimiento del orden en los centros
orgánicos por medio de la iluminación de los chakras, es
decir, por el refuerzo al equilibrio de estos centros lo que
equivale a las declaraciones que hace la ciencia moderna
aprobando la necesidad de un equilibrio glandular sin el
cual el organismo adquirirá enfermedades, desde las más
extrañas hasta un desequilibrio mental y todos los demás
desórdenes estudiados especialmente por Jung. El
psicoanálisis tiene toda su ciencia basada en el estudio de
las glándulas y de su relación interferencial.
El tratamiento médico (psicoanálisis y otros sistemas) de
los que padecen desórdenes nerviosos, es una aplicación
práctica de las lecciones de grandes Gurús de la India
antigua. Es evidente que en los casos neuropáticos las
asanas tienen mejores efectos, así como para la curación del
reumatismo, del artritismo y todo lo que se relaciona con el
gran simpático, aunque, en realidad, no hay límite en las
posibilidades curativas de la yoga, ya que es en el sistema
glandular completo en el que ejerce su acción. Basado en las
asanas, todo el método de la Hatha-Yoga tiene, pues, como
finalidad el control del organismo y del espíritu, lo que
proporciona un resultado efectivo a todos los problemas de
los humanos. Sabemos que si algunas glándulas, como la del
timo (anahata-chakra), o la tiroides (viccudha-chakra),
ocasionan efectos inmediatos en el cuerpo físico, otras, en
cambio, como la pituitaria (agna-chakra) o la pineal (sahasra-padma),
obran sobre las cuestiones más sutiles. Ello corrobora que
las glándulas tienen varios dominios y que cada uno ocupa
diversos sectores, tanto del cuerpo físico como del plano
mental.
De ahí que las asanas han adquirido una gran importancia y
no se toma a la Hatha-Yoga como un ejercicio exhibicionista,
como algunos han pretendido verla, sino como un método
curativo tanto del cuerpo como del espíritu. Su mecanismo
llega a ser no solamente aceptable, sino que está en
perfecto acuerdo con la ciencia moderna como lo han
declarado varios sabios y numerosas personalidades
eclesiásticas.
* * *
-50b-
PRANAYAMA
PRANAYAMA es el cuarto elemento básico en las disciplinas de
la Yoga. Es el control de la respiración a fin de poner en
movimiento ciertas fuerzas internas las cuales establecen
poco a poco un perfecto equilibrio en los chakras. Esta
maestría respiratoria tiene como base dos grandes
ejercicios:
a) el cáliz exterior en que se trata de parar la
respiración después de haber extraído todo el aire de los
pulmones contando hasta 8 durante la expiración,
deteniéndose a contar mentalmente hasta 16 y luego, contando
hasta 4 al aspirar.
b) el cáliz interior es el ejercicio de parar la
respiración después de haber aspirado; la aspiración se hace
pensando en cuatro sílabas, se para durante 16 y se expira
contando hasta 8.
Los ejercicios del control de la respiración son numerosos,
pero siempre peligrosos en la ejecución sin la conducción de
una persona enterada. No solamente la cadencia no
acostumbrada de la respiración puede producir desórdenes
orgánicos, sino aun la concentración en los puntos sutiles
expone siempre al principiante a complicaciones mentales.
Mis discípulos han practicado siempre durante tres meses
cuando menos los ejercicios corrientes de cultura física
antes de abordar cualquier ritmo respiratorio, aún
tratándose de respiraciones muy elementales. Yo pido a los
estudiantes seis meses de trabajo preparatorio para
principiar verdaderamente las asanas con trabajo de
pranificación, y nunca autorizo a los adeptos a
principiar con el pranayama completo sin cumplir un año
de practica de Yoga.
Todas las cosas son un compuesto de AKHASH y de PRANA
(cuerpo vulgar y cuerpo sutil), el compuesto material y la
fuerza creativa, el uno negativo el otro positivo, amalgama
de célula visible que forma una materia cualquiera y la
esencia vital. Es como decir: el físico y el espíritu.
Cuando absorbemos una alimentación tal como la ensalada, la
hoja verde y visible es lo que producirá la materia para
nuestro organismo, pero las vitaminas serán la fuente de
energía suprafísica. Bebiendo un vaso de agua hay que pensar
que el líquido (akhash) penetra en nuestro cuerpo en tanto
que también dirigimos el pensamiento hacia la parte sutil (prana)
a fin de hacer la absorción por medio de nuestros centros
psíquicos, acumuladores de la energía vital. La falta de
prana, produce la ausencia de energía, bien conocida de
los deportistas y que no consiste en sentir el cansancio de
una ascensión ruda, sino
-51-
en lo que los corredores llaman en su argot: “piernas de
franela” o sea esa fatiga que varios de nosotros hemos
sentido después de largas excursiones sintiéndonos
descargados e impotentes.
La energía vital, el principio activo, el elemento dinámico,
es el prana. Como dice el gran filósofo belga
Maeterlinck: “El misterio, el eterno y gran misterio es la
vida”... sí, la vida, esta chispa divina del movimiento es
el prana.
Existen medios para recuperar y aumentar este prana, esta
energía, y uno de estos medios es ofrecido por el PRANAYAMA.
En general, la respiración rítmica se hace de la siguiente
manera: sentándose bien recto, pero sin rigidez, con la
columna vertebral en línea lo más vertical posible, el
mentón un poco recogido y los hombros un poco hacia atrás y
las manos puestas simplemente sobre las piernas, hay que
principiar entonces a inhalar lentamente, contando hasta
seis por ejemplo, sin esfuerzo y según sus propias
posibilidades, reteniendo el aire en los pulmones contando
hasta tres, y exhalar lentamente el aire por la nariz
contando hasta seis, para enseguida contar hasta tres con
los pulmones vacíos. Ya habituado se puede aumentar el
tiempo poco a poco hasta 4, después 5, luego 6, 7, etc., y
llegar después de un período de algunos años de práctica,
hasta 60 o 70 o más; pero, aun cuando lo he practicado
regularmente, no lo he aconsejado a nadie así. Este
ejercicio es muy provechoso cuando está bien ejecutado, sin
embargo, siempre me ha asombrado ver con qué atrevimiento
los principiantes tragan el aire en sus pulmones sin jamás
practicar un método preparatorio... Ciertas organizaciones
ocultas aconsejan a sus "clientes" las retenciones de la
respiración; contra ellas me he opuesto siempre por haber
observado, particularmente en América, el mal ocasionado por
estas prácticas, demasiado rápidas en la búsqueda de la
obtención de poderes supranormales.
Hay que saber, sin embargo, que la regularidad del ritmo es
mucho más importante que la duración del período. Para tener
certidumbre en el empleo del tiempo, lo mejor es tomar el
ritmo de la pulsación del corazón y veo prudente no dejar
nunca pasar más de 15 pulsaciones como tiempo inicial. Hay
que practicar hasta que se sienta la oscilación del ritmo
cardíaco produciendo una vibración en todo el cuerpo. No hay
que olvidar que la retención de la respiración reclama un
aporte sanguíneo, en la envoltura pulmonar, es decir, que
extrayendo la energía cardiaca se expone al corazón a cierta
fatiga y es también predisponerlo a la taquicardia. Por otra
parte, nos expondríamos así igualmente a heridas en los
pulmones y a otras complicaciones de las vías respiratorias.
Todo ello debe hacernos reflexionar en el delicado empleo
del pranayama que, sin embargo, persiste como un
ejercicio de gran valor cuando es ejecutado bajo la guía de
un Maestro.
-52-
PRATYAHARA
PRATYAHARA es lo que la yoga plantea como la "supresión" de
percepciones sensoriales orgánicas, pero que a mi manera de
ver debe definirse como control de las percepciones
sensoriales orgánicas, pues el ser humano tiene sus
hábitos y un mecanismo nocivo inconsciente, y creo que la
expresión control de percepciones conviene mejor,
desde mi punto de vista, ya que pratyahara resultaría
la función de la supresión total y no el control como
personalmente lo entreveo.
Yo no acepto enteramente, como la yoga lo plantea, la teoría
de suprimir las sensaciones (probablemente a causa de mi
nacimiento en el Occidente). En efecto, no creo necesario,
aun en el sentido de lo más espiritual, “suprimir” las
funciones orgánicas en las cuales nuestro espíritu ha sido
puesto para su evolución en el perfeccionamiento. La yoga
tradicional pide la ausencia completa de emociones y hasta
de las sensaciones mismas, en cambio, según mis principios
reformadores (y es por esto, en efecto, que he empleado la
palabra yoghismo) considero más aceptable y más equilibrado
en general, adoptar los ejercicios de control de los
sentidos.
No concibo bien cómo se pueda venir a esta existencia física
a estar obligado a “matar” los sentidos o aun aceptar
mortificaciones grotescas, lo cual no es difícil reconocer.
No tengo tiempo de hablar de lo que concierne a la
flagelación u otras mortificaciones empleadas por algunos
“místicos” a los cuales estoy tentado a llamar más bien
“míticos”. El sadismo de la Inquisición es demasiado
conocido para que yo haga comentarios y, además, Wundt,
primer fundador de un laboratorio para la experiencia
psicológica, ya ha definido muy bien la cuestión mental en
este género de sufrimientos corporales.
Hay una gran diferencia entre “suprimir” y controlar
y me pregunto si los Grandes Maestros Antiguos no han
querido insinuar más bien la maestría de los sentidos
y de las emociones que la ruptura radical de estas
sensaciones; sin embargo, dejo al cuidado y a la libertad de
cada quien entenderlo como lo entienda. . . .
Al mismo tiempo voy a exponer un pequeño y rápido análisis
sobre un planteamiento frenológico: ¿Sabe usted por qué la
gallina canta cuando está poniendo? En la cabeza hay centros
correspondientes a cada una de las funciones y el ejercer
una acción produce un calentamiento en uno de los centros al
cual corresponde esta acción, este centro inmediatamente
reacciona
-53-
comunicando a su vez a los centros vecinos un calor;
sabiendo pues, que el centro de los órganos genitales se
encuentra muy cerca del centro de los órganos de la
garganta, se comprende la razón por la cual la gallina, en
el momento de poner su huevo, tiene la necesidad de activar
el órgano de su voz. Eso no es exclusivo de la gallina, pues
la necesidad de emitir sonidos en el momento del orgasmo es
bien conocida, en particular de las personas muy entregadas
al acto sexual. El calentamiento excesivo en el cerebro del
centro correspondiente al órgano sexual, le produce una
excitación al centro correspondiente a los órganos de la
garganta, poniendo en movimiento, entonces, las cuerdas
vocales. Esta estricta relación de los órganos genitales con
los de la garganta es mejor constatada por las mujeres en el
período de la menstruación (23).
Héctor Durville, Col, de Rochas, Baraduc, E. Osty, el
profesor Charcot y tantos otros han examinado
particularmente estas protuberancias cervicales con relación
a sus emanaciones magnéticas y es desde este punto de vista
que las quiero examinar.
Suprimir una sensación es, si se puede decir así, “poner en
frío” uno de estos centros de la cabeza, particularmente el
que corresponda al sentido o a la emoción que queramos
eliminar definitivamente. Si ponemos entonces “fuera de
funciones” algunos de estos centros estaríamos en el derecho
de preguntarnos si ello no es exponer a nuestras facultades
a un estado de desequilibrio.
Al no existir más la percepción sensorial se cortan
prontamente las funciones emanativas, y si entonces, por
ejemplo, un aprendiz de yoga carece de una función orgánica
indispensable y debido a que los centros frenológicos tienen
sectores de transmisión, la cesación del funcionamiento
podría no solamente ocasionar atrofias a los nervios sino
también efectos psicológicos mucho más graves.
Cuando no se desea luz en un bombillo eléctrico se corta la
corriente... Sería en este mismo orden que habría que
proceder, pero como no se puede eliminar el interruptor,
entonces por qué “suprimir” las funciones? En cambio es
mucho más prudente operar como con un conmutador de línea
telefónica cuando no se desea recibir alguna llamada. Es así
ciertamente, en el
_____________________________
-54-
sentido del CONTROL y no con la idea de la “supresión” que
los Gurús han querido definir el pratyahara. Por otra parte,
cómo explicar al estudiante la necesidad de una abstinencia
cuando no hay motivo para exigirla y es más correcto
presentarla como una transmutación. No habiendo
recompensa en Yoga tampoco existe ninguna razón para
supresiones o privaciones o cómo explicarlas entonces?. Por
lo tanto, mediante mi planteamiento de transformación y de
maestría de las sensaciones, doy a entender un objetivo más
noble, una aspiración más sana, una obtención de un ideal
más bello y más estable; en tal caso, naturalmente, el
discípulo sabe la razón de su sacrificio, el ve el por qué
de una maestría, de un control de sus instintos y aun la
necesidad de dominar la pena, la alegría, el dolor o el
goce. La “supresión”, tal como la dejan entender ciertas
vulgarizaciones de la teoría de la yoga, consistiría en
terminar con las percepciones sensoriales orgánicas y con la
sensación de todas las apreciaciones; yo prefiero enseñar a
controlar sus emociones a fin de no canalizar
definitivamente el pensamiento de los demás ni imponer una
dictadura espiritual y dejar libre al estudiante (después de
algún tiempo de control) y que regrese a las
percepciones sensoriales, si él lo desea...
En esta forma no hay votos sino una evolución lenta de
poderes adquiridos mediante la simple voluntad natural
acompañada de un entendimiento perfecto del por qué.
Los sístoles y diástoles son esos movimientos regulares del
corazón que son producidos por la misteriosa fuerza llamada
VIDA. Estas pulsaciones son independientes de nuestra
voluntad y funcionan a razón de 72 latidos por minuto en un
hombre adulto y sano. Si bien he dominado estos movimientos
al punto de aumentar el número según mi voluntad y llevar
los latidos a 140 por minuto como un simple ejercicio de
control, nunca me vino la idea de seguir viviendo en este
estado y al cabo de algunos instantes nuevamente dejé
marchar mi órgano cardíaco en su curso normal. Cuando es
inútil producir una energía suplementaria, para qué hacerlo?
Del mismo modo pasa con el pratyahara; en tanto que el
control para los ejercicios de perfeccionamiento sea
indispensable o simplemente para la adquisición de una
experiencia, es conveniente dar su energía en tal sentido,
pero ya después por qué ofrecer toda su voluntad a ese
trabajo cuando tanto necesitamos de esta fuerza creadora
para otras labores mucho más útiles? Recuerdo mis primeros
ejercicios de voluntad, como el dejar mi dedo encima de la
llama de una vela en un pequeño concurso que habíamos
organizado mi primo y yo, en aquel entonces de unos doce
años de edad; esta energía fue ofrecida con el propósito de
obtener una mayor voluntad; el momento de resistir era
prolongado, a fe mía, con toda seriedad, pero hoy, aun en la
posibilidad de dominar enteramente el dolor de una quemadura
o controlar completamente las percepciones sensoriales, no
creo útil hacerlo sino en el caso de una absoluta necesidad
y nunca en un caso de exhibición. Es preferible vivir como
un "don cualquiera" al tratarse de las pequeñas
-55-
penas y no gastar su energía en futilidades, cuando la
colectividad pide un aporte de vibraciones intensas como
ayuda para la evolución de una mejor comprensión, la cual no
podrá jamás resolverse por medio del fenomenismo, sino más
bien con un lógico análisis y una enseñanza de ejemplo
equilibrado.
“Suprimir” es un acto agresivo que no puede estar dentro de
las ideas del yoghi; “suprimir” las percepciones es limitar
la libertad de vida lo cual es completamente opuesto al
ideal del yoghi; en cambio: controlar es transmutar en busca
de mejores resultados. La “supresión” es contraria a la
responsabilidad de los deberes que tenemos en esta
encarnación. La idea de la "supresión" de las percepciones
es desterrar para siempre las sensaciones, las cuales
podrían después hacer falta, puesto que el ser evoluciona y
nada es estático. Suprimir las posibilidades de goce al
"tocar" sería al mismo tiempo suprimir el control acerca
de las formas y de las cosas, sería eliminar una parte de la
existencia: además, no tenemos derecho a “matar” la vida que
nos fue entregada. Se trata, pues, de controlar el efecto de
“tocar” a fin de no caer en la excitación mental,
pero, por otra parte, se hace imposible distinguir si un
plato es liso o es rugoso después de haber suprimido las
percepciones orgánicas que rigen el sentido del tacto.
Causas y efectos deben ser analizados seriamente antes de
lanzarse en la práctica de la “supresión” sensorial. Las
personas que han “matado” o embotado inconscientemente su
sentido del gusto por medio de especias o alimentos fuertes,
no pueden percibir el sabor bastante marcado de los millones
de pequeños gusanos escondidos en la carne que por su
cocimiento no propagan tanto su olor de putrefacción, el
cual los vegetarianos perciben desde muy lejos, pero que no
molesta a los necrófagos, carniceros, carnívoros, porque su
olfato no posee ya más sus facultades perceptivas. Esta
supresión del órgano del gusto o del olfato es la causa de
que los seres coman carne, beban cerveza, vino, alcohol,
fumen, etc., matando su salud y perdiendo por este hecho sus
derechos a la evolución progresiva; no es natural matar el
cuerpo poco a poco por medio de toxinas de carne animal, de
nicotina, de alcohol y otros tantos productos nocivos para
el hombre que así se está "suprimiendo" a causa de una
completa inconsciencia de sus facultades.
El hombre debe vivir con naturalidad, lo que no quiere decir
que sea según su instinto, porque evadidos del reino animal
debemos vivir con una conciencia humana y no con un instinto
animal.
* * *
-56-
DHARANA
DHARANA que equivale a decir meditación, es uno de los
puntos importantes de la filosofía yoga, y digo bien de la
filosofía, porque la real importancia está en el conjunto de
la disciplina respetada, disciplina que no es impuesta sino
libremente consentida.
Dharana,
es fijar su atención hacia un objeto (objetivo o subjetivo)
sin que esta atención sea inmóvil, es decir, que debe haber
visualización alrededor de dicho objeto.
Es con esta práctica que principia el estado final:
atención, unión, iluminación, llamado SAMYAMA.
Dharana
es la atención que prepara la unión en el objeto, es decir,
la concentración (dhyana) que hará UNO del objeto y del
sujeto para después el sujeto ser iluminado hacia la
consciencia universal (samadhi). Samyama es, pues, el
conjunto dharana-dhyana-samadhi que podrá ser
actualizado solamente si el adepto ha practicado largamente
las disciplinas elementales que ya he expuesto antes.
Evidentemente, en el mundo occidental numerosas personas
hablan de meditación o de su concentración sin saber
exactamente lo que eso significa, y ese pseudo-misticismo es
de lo más peligroso no solamente para ellos mismos sino
también para aquellos que los rodean a los cuales ellos
ofrecen el espectáculo de un perfecto desequilibrio que
después repugna a todos los buscadores de esta vía.
Parece que se habla demasiado rápido de “concentrarse” en
una cosa o de meditar, cuando muy a menudo se trata de un
ensueño o de un vago sueño. Cuántas veces he oído decir a
esas gentiles damas, miembros de tantos comités, que están
haciendo su meditación para salvar a las almas, para ayuda
de los enfermos, para la paz del mundo, etc... sentimiento
puro y magnífica manifestación de bondad, pero
verdaderamente insuficiente al observar que estas personas
ignoran todo lo del proceso meditativo que requiere un
estado especial de la consciencia y un conocimiento profundo
de las leyes de la física y del mecanismo biológico y
filosófico.
Dharana
es el sexto elemento de disciplina para el perfeccionamiento
del individuo, pero pasar directamente a la meditación
ignorando las abstinencias, las posturas, las reglas de
vida, el control respiratorio, la maestría de las
sensaciones (Yama-Niyama-Asanas-Pranayama-Pratyahara) sería
algo así como los estudiantes del ocultismo fácil que hablan
de la Rajas-Yoga
-57-
sin haber estudiado nunca las primeras lecciones de la Hatha
Yoga, como si pudiera pasarse a la Universidad antes de
asistir a la escuela primaria.
Un programa existe para cada cosa; ignorarlo es exponerse a
peores catástrofes. Evidentemente las mentalidades
anarquistas actuales prefieren negar a los maestros y a la
disciplina bautizándose de “Rajas-Yoghis”, como esos
miembros de asociaciones secretas que alardean de grado
iniciático aun antes de haber practicado el menor dominio de
los vicios corrientes del hombre.
La meditación es el ejercicio del pensamiento que consiste
en la prolongación de la vista interna sobre una cosa.
Habría que tomar el cuidado antes de las meditaciones de
aislarse mentalmente del mundo habitual sin perder por ello
el control de la existencia, pero sin llegar al posible
efecto inmediato de una especie de auto-hipnotismo que sería
completamente opuesto a las doctrinas de la yoga y que es
más bien objeto de práctica en el fakirismo.
Bodhidharma, el veintiochoavo Buddha, practicó intensamente
la meditación y durante largos años se aislaba fijándose en
una pared para practicar perfectamente este ejercicio. El
monje de ojos claros, como fue apodado, ha dejado
ciertamente instrucciones puras a sus discípulos cercanos,
pero parece que el Zen (fundado con base en su enseñanza)
pide de sus adeptos en nuestros tiempos mucho más que la
contemplación, lo que desde mi punto de vista no es la misma
cosa exactamente.
Bien es cierto que las órdenes contemplativas son numerosas
en Europa y los ejercicios practicados en los conventos y
monasterios son muy austeros, lo acepto, pero ellos no
tienen este valor iluminativo de la meditación tal como lo
concibe el dharana. Ciertas órdenes de la Iglesia
Católica Romana son muy severas y observan bien las
disciplinas, pero se trata siempre de la obtención de una
especie de éxtasis que es contrario a la idea del progreso
en Yoga: el yoghi sabe conservar su calma, su control y su
conocimiento, en tanto que los místicos en general no toman
en cuenta el estado en que se encuentran y buscan
simplemente el punto final, el cual para ellos es la
"beatitud" entendida en general en el sentido que le da la
teología.
A su vez el místico hindú (al que no hay que confundir con
el yoghi) por medio de las oraciones, del incienso, de los
encantamientos, de las prolongadas vigilias, del ambiente de
iglesia, etc…, todo como los religiosos de Occidente,
intenta establecer un contacto con un plano sobrenatural, es
decir, que en una especie de “trance” quiere resentir la
presencia del “yo superior”. Es evidentemente una “rápida
realización” que puede satisfacer a los que tienen paciencia
del trabajo, de la verdadera meditación, la cual sí ofrecerá
entonces las posibilidades no dé una ilusión mediumnímica
como estoy tentado a llamarla, sino más bien una
realización trascendental de la consciencia identificada
con el dominio de donde emana.
-58-
Nietzche se opone radicalmente al humanismo de Bacon porque
deseaba la rápida transformación, y de allí su mística de lo
grande más bien que la del bien.
No quiero calificarme de “tomista”, pero Santo Tomás de
Aquino fue siempre para mí una fuente de inspiración y de
documentación razonada. Si la Iglesia Católica Romana lo ha
tomado como símbolo de su teología es porque este docto
sabio fue uno de los mayores eruditos. Discípulo de Alberto
el Grande (24), canonizado en 1934, Santo Tomás de Aquino
quien toda su vida estudió ciencias positivas, dejó
enseñanzas en espléndidos análisis y durante los últimos
años de su vida prolongó las experiencias del éxtasis,
resultando de esto, naturalmente, que él se hubiera negado a
seguir escribiendo más (25). Santo Tomás de Aquino ha dejado
numerosas obras sobre magia y ciencias ocultas en general;
sus aforismos astrológicos demuestran que ha estudiado la
ciencia de los astros, no en el sentido conjetural
únicamente, sino que ofrece una seria astrología esotérica
que me hace pensar qué lo que ha sido calificado como su
“éxtasis”, en realidad se trata de algo muy superior.
Dharana, Dhyana y Samadhi son estados mucho más internos que
los cinco precedentes y no pueden ser obtenidos sino por
medio de una síntesis del saber y de la intuición, de la
razón y de la sensación, de lo objetivo y de lo subjetivo.
Meditar antes de tener el conocimiento intelectual es
exponerse a imaginaciones fértiles que producen las más
inesperadas fantasmagorías y producen los pacientes para los
grandes asilos de los enfermos mentales.
La meditación puede ser primeramente dirigida hacia objetos
bien materiales y la aconsejo siempre a los principiantes;
en efecto, ¿cómo podríamos dirigir nuestra meditación hacia
una cosa que no está perfectamente conocida? Es risible que
algunas personas pretendan meditar sobre Dios como si se
tratara de ver la ultima obra teatral de renombre!...
Será preferible practicar durante algún tiempo, por ejemplo,
imaginando un lápiz simplemente: podríamos, como objeto de
meditación del día, pensar primero en una gimnástica del
cerebro mediante el juego de la visualización de la madera
que ha servido a la fabricación del lápiz, en seguida
visualizando el árbol del cual fue extraída la madera, el
bosque del cual fue obtenido el árbol, etc... Cuando el
cerebro queda acostumbrado a este género de ejercicios,
resultará más cómodo meditar sobre cosas de un orden mayor,
como la Luna, el Sol, la Estrella Polar, etc... No me gusta
dar a mis alumnos ni siquiera un ejemplo
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-59-
de meditación sobre una determinada y preferida imagen de
Dios, pues tal como ellos la conciban llegan más fácilmente
a la divinización de sí mismos.
Poco a poco, cuando el pensamiento ha bogado alrededor del
objeto, haciendo uso de la meditación, entonces hay que
fijarlo más especialmente en el centro del objeto, es decir,
más cerca de la realidad objetiva a fin de limitar el campo
de la meditación para llegar a la concentración.
* * *
-60-
DHYANA
DHYANA la concentración, ya no admite más la inatención; es
la fijación sobre un objeto no solo dirigiendo los
pensamientos hacia él en función de su propia realidad, sino
que también el pensamiento mismo debe ser incorporado al
objeto; no hay, pues, separación posible entre los dos.
En la meditación es únicamente el objeto el motivo de la
fijación del pensamiento, en cambio, en la concentración el
pensamiento se hace uno con el objeto. Por lo tanto, se hace
necesaria la abnegación del pensador mismo para no tener más
consciencia que piense al objeto, pues si no habría división
entre el pensador, el pensamiento y el objeto al cual
pensamos.
Dhyana
es el último punto antes de alcanzar la sublimación y en
este estado ya hay que estar preparado enteramente para
dejar esas esferas en cualquier momento, pues mientras había
meditación se trataba de una emanación del espíritu, como
podríamos definirlo en una tentativa de explicación, pero en
la concentración se trata como de un trampolín para el
asalto a la iluminación, la cual puede desatarse en un
instante, pues el espíritu por sí mismo no está separado del
pensamiento como tampoco del objeto.
De ahí que dhyana esté considerada dentro de la
tradición yoga como "unión", lo cual, sin embargo, yo no
admito completamente, pues esto se presta a confusión con el
propósito mismo de la yoga (que significa unión) así como
con la definición del Samadhi cuya interpretación corriente
es unión.
Así pues, pienso que es preferible definir el dhyana
(concentración) como una interpersonalización del
espíritu con el objeto.
En tanto juzgamos un objeto por su forma, su peso, su olor,
etc., etc... estamos limitados en el mundo físico a los
cinco sentidos habituales, pero en el dominio de la
meditación cuando penetramos más en el objeto y concentramos
completamente nuestro espíritu en la esencia misma de este
objeto, entonces escapamos a la forma, al peso, al olor,
etc., es decir, nos incorporaremos a él en cierto modo.
Cuando se haya escogido el motivo de concentración, ya sea
un árbol, el Sol, Dios... no habrá que buscar más otro
objeto, dejará la separatividad del pasado, del presente y
del futuro, habrá que eliminar todos los problemas de
investigación o de solución: concentrado en el objeto
escogido será eternamente el mismo objeto inmutable, como el
pensamiento que colocaremos en él, porque si no no habrá
concentración sino meditación,
-61-
o dicho de otra manera, es el resultado final respecto a
todas las cosas, es la preparación al estado de
identificación: el samadhi.
Dhyana
no es una autosugestión hacia un estado mejor o un
pensamiento fijo o una incorporación, pues las palabras
están en el aire, el pensamiento en el espíritu y el objeto
en sí mismo; no habrá que perder eso de vista para no
confundir el género de las posibilidades.
Se conoce ese fenómeno de ciertos místicos estigmatizados
que por efecto de la voluntad llegan a impregnar sus
cuerpos de las marcas que ellos desean. Los psiquiatras han
constatado que se trata de histeria (26) y estos enfermos
pueden producir a veces fenómenos bien curiosos. Aunque las
manchas de sangre en las manos, sobre la cabeza y en el
costado han sido comprobadas en mujeres en éxtasis, el caso
puede producirse también en los hombres: se trata de
incorporación por concentración en el Cristo.
A fuerza de visualización en una cosa el pensamiento puede
emitir una fuerte vibración a tal punto de lograr
materializar la cosa misma y no es nada sorprendente que
ciertas personas verdaderamente receptivas, poniéndose en
una especie de trance lleguen a materializar sobre su cuerpo
las manchas sangrientas que aparecen sobre la imagen del
Cristo, las cuales han sido contempladas durante un tiempo
más o menos prolongado (27) por esas personas.
Pedro Charón escribió en el año de 1602 una obra muy buena
sobre brujería titulada "De la sabiduría" y, por ejemplo, el
pasaje acerca de la imaginación (libro I, Cáp. 16) es de lo
más interesante para definir los poderes que "cree" tener el
supuesto brujo... Cuántas pobres histéricas fueron
condenadas por la Inquisición, convencidas ellas mismas, por
cierto, de ser brujas. . .
El Com. Darget ha fotografiado imágenes mentales, como
también Blondot, el cual ha demostrado por medio de
fotografías la emisión de rayos físico-químicos, y a su vez
Charpentier ha demostrado la emisión del rayo N. Todo ello
son demostraciones científicas del poder del espíritu para
materializarse.
Una pequeña experiencia me viene a la memoria en este
instante: en mis tiempos escolares me propuse demostrar a
mis amigos hacer aparecer en el cielo la imagen de un yoghi.
Tomé la precaución de dejarlos contemplar muy intensamente
una foto en la cual había hecho con un lápiz un punto entre
los dos ojos del personaje. La concentración en este punto
tenía como propósito imprimirles una imagen mental que
aparecería inmediatamente que levantaran los ojos al cielo,
el cual formaba como una pantalla para una mejor
visualización de la imagen que se había contemplado durante
algunos minutos antes.
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-62-
Es aquí que interviene esa gran ilusión reconocida en la
yoga con el nombre de maya; es justamente este
espectáculo máyico (en tibetano, sgyuma) el que hay
que evitar. Toda la doctrina hindú se ocupa de la
eliminación de esta falsa manera de ver lo objetivo y lo
subjetivo, la costumbre de invertir lo verdadero y lo falso
sin reconocer su sentido.
Dhyana
no es una ilusión de los sentidos, es la perfecta
contemplación de una cosa, considerada como algo verdadero,
sin que por eso sea la cosa misma sino su esencia
vibratoria. Es así que por medio de cualquier cosa que sea,
el perfecto yoghi encuentra la vibración inicial, y el
propósito de la concentración no es el de incorporarse en
esta cosa, sino más bien vibrar a la misma tonalidad
universal a fin de que por medio de ella se pueda encontrar
el sendero del Absoluto.
Concentrarse a fin de obtener algo, como ciertas personas lo
practican, es un ejercicio completamente fuera de lo que
está practicado por el yoghi con el nombre de dhyana.
La concentración es el ejercicio supremo antes de llegar al
estado final de reintegración, y como esto se puede hacer a
través de cualquier camino, el yoghi puede muy bien
concentrarse en una silla, en el sol o en la representación
divina de su elección.
Bien lejos está un yoghi de la idea de volverse silla, sol o
la imagen de una divinidad cualquiera; se trata, por el
contrario, de dar un punto de apoyo a la vibración para
llegar, al fin, al estado de consciencia universal la cual
anima todo. De este estado de dhyana se abre la
puerta al samadhi.
* * *
-63-

Figura Nº 5
El Yoghi Chandra Bala después de la experiencia del Samadhi.
SAMADHI
SAMADHI es el estado final, la identificación, la única
experiencia verdadera.
Este estado fue a menudo discutido, pues naturalmente toda
la doctrina yoga depende del valor de este estado final, el
cual es, en cierto modo, la finalidad del yoghi. Sin
embargo, hay que comprender aquí que el yoghi no tiene una
meta determinada, pues él trabaja hacia una realización,
pero no entendida como los occidentales quieren explicarla.
El samadhi no es una recompensa, no es nada comparable con
el paraíso o el nirvana, es el estado no de la consciencia
sino el plano real de lo eterno en el sentido universal.
Nosotros, por nuestra parte, realizamos muy bien que todo es
maya, que todo es ilusorio e ilusión, y por lo tanto
si nos quedamos aprisionados en el tiempo y en el espacio
estamos limitados en nuestra existencia y en nuestra
expresión. Esta es una de las primeras cosas que mis
discípulos han realizado: maya . . .
El estudiante de ocultismo común busca poderes, pero el
discípulo de hermetismo, el investigador del esoterismo,
entiende rápidamente la ilusión que nos hace tomar la vida
en serio. Esta primera realización de lo máyico es el
punto de partida de todas las comprensiones futuras. Los
siete estados disciplinarios (de ilusión) precedentes son
clasificables, pero el último es la VERDAD, es el samadhi
que da respuesta a los principios vitales de la ley
kármica y a la realización final.
Concebir eso es dar un gran paso en la vía de la Sabiduría,
es el dominio teórico acabado, y resta solamente aplicar la
práctica para terminar esta experiencia, la cual es la Vida,
tal como está entendida generalmente.
Admitimos muy bien que nuestro pensamiento está
balanceándose constantemente entre el pasado y el futuro.
Nuestro espíritu está siempre ocupado por algún problema del
futuro o se contempla en una acción ya pasada. El hecho de
pensar en el presente se inclina más bien en el futuro, y
cuando se desea realizarlo, él ya está en el pasado. La
verdad, sin embargo, no puede ser sino el presente,
pues es inconcebible que la verdad pudiera ser algo que ha
pasado o algo que ha de venir, es decir, que no se puede
aceptar la idea de que la verdad existía antes de
haberla pensado o que ella no existirá más después de
haber realizado lo que ella es!
-67-
La Verdad debe ser presente, pero presente en cada instante,
y cómo explicárselo? De la manera siguiente:
Cuando un pensamiento vagando en el pasado quiere
súbitamente hacer una incursión en el futuro, hay que
detenerlo en el instante mismo en que terminando con el
pasado se introduce en el futuro, pues en medio de los dos
hay un instante, el cual es precisamente el presente. El
presente es el tiempo apenas de una fracción de relámpago;
sin embargo, hay que detenerlo, inmovilizar el pensamiento
en este preciso instante, y de esta línea de separación
entre el pasado y el futuro hacer un agrandamiento,
ensancharla de manera de quedarnos, sin vacilar, con el
pensamiento en este estado. Ese es el presente, y fijar el
pensamiento en él es estar en el Universo Eterno: la
Verdad.
La meditación tiene por objeto vagar alrededor de este
pasado y de este futuro en los cuales yerra constantemente
el pensamiento, en cambio, la concentración consiste en
fijar su idea en aquella línea vertical que constituye el
presente, y no moverla más. Ay! por medio de un mecanismo
que hace parte de las leyes de Causa a Efecto (el karma) el
pensamiento está atraído siempre hacia la meditación durante
un tiempo más o menos prolongado (variable según se
practiquen los ejercicios) es decir, oscila fuera de la
línea del presente hacia un pensamiento pasado o una idea
futura.
La Verdad es Presente y Eterna, pues es únicamente fuera de
las limitaciones de tiempo y espacio que se puede entrever
esta realidad que me permite decir que durante el sueño: los
ensueños son la vida real vista en el sueño, y que durante
la existencia activa de todos los días: la vida es un
ensueño en la realidad.
En tanto que nos quedamos en los límites del tiempo y del
espacio estamos en el error. Estudios, discusiones,
análisis, observaciones, prácticas, doctrinas, etc., todo es
ilusión, magia de los sentidos, espejo del espíritu solo la
identificación es verdadera. Samadhi es la Identificación
con el Gran Todo, con el Eterno, con lo Universal en el
Presente Inmutable.
Todos los estudios y las experiencias son producidas para
alcanzar este estado de reintegración en el Principio Único
Inteligente.
Esta Unión verdadera del Yo con el yo permite
comprender entonces la imposibilidad de explicarla como la
Realización final que hay que experimentar por sí mismo. Y
raros son aquellos que habiendo probado esta beatitud han
tenido el valor para regresar y ofrecer a sus hermanos su
experiencia a fin de darles a comprender la Libertad de cada
uno para realizar su propia verdad, puesto que su
experiencia ha de ser personal; sin embargo, la culminación
final es la unión de todo en el Samadhi, es la reintegración
colectiva en lo INDIVIDUAL ETERNO.
O M ! . . .
Primera Parte
E X P E R I E N C I A
EXPERIENCIA ...
Los labios del Justo apacientan a muchos,
mas los necios mueren
por falta de entendimiento.
Libro de los Proverbios
X-21.
En realidad todos somos maestros y al mismo tiempo todos
somos discípulos. Me acuerdo de Paul Richard que en Nueva
York en 1949 me decía: “Tantos discípulos que quieren
enseñar y tantos maestros que no quieren aprender”... y
tenía razón! He comprobado esto desde hace mucho tiempo
porque siempre todo fue para mí materia de estudio. Saber
escuchar es la más bella de las lecciones y así mismo cada
uno puede enseñarnos algo; cuántas veces aprendí de la boca
de los niños y aun por el ejemplo de los animales.
Yo elogio una muy linda frase en “Cristo en Vosotros” (28),
página 11: “No somos capaces de relatarles los futuros
acontecimientos, pero, también es cierto, que cada
individualidad hace el futuro, la dirección y la tendencia
de sus acontecimientos, con los pensamientos y los actos del
presente. Vosotros sois hoy día el resultado de vuestro
pasado”.
La vida es una cadena de experiencias, y la síntesis de sus
diversas acciones constituye la realización espiritual. Toda
persona que pueda enseñarle a dar un paso más adelante en
este sendero, es vuestro maestro.
Demasiado orgullo agita a los hombres, los cuales no quieren
reconocer en otros un grado mayor de adelanto . . . No
importa saber cuál es más grande (los “grandes” serán
rebajados y los “pequeños” serán elevados); más bien lo que
vale es escuchar, en tanto que haya algo que aprender.
Jamás llegaremos a la realización sin el estudio
constante; nuestro futuro depende de nuestro presente, el
cual, a su vez, es el resultado de nuestro pasado. La
cuestión no es saber el más allá de la encarnación presente,
sino buscar la transmutación puesto que ya estamos aquí
(Juan III-3, 7). Hay que nacer de nuevo, transformar las
fuerzas viles en poderes sutiles, y esto requiere un trabajo
constante (Juan VI-27).
____________________________________
(28) La bella obra de la cual una autoridad religiosa ha
dicho: “No estoy autorizado, no soy digno de escribir una
introducción a semejante libro; no he llegado al punto de
tal enseñanza, aún más, estoy a millares de miles de
distancia de ello, pero estoy siguiéndola…”. (Carta del Rev.
Superior Alexandre Whyte, D. D. Ll. D.).
-71-
Tenemos todos mucho que aprender y al mismo tiempo, podemos
enseñar, pues la única riqueza es la experiencia personal,
la cual, sin embargo, en ciertos casos en que no es
transmitida verazmente puede contribuir a cometer tropiezos.
Aprender es estar atento, escuchar todas las teorías antes
de formarse un juicio. Quiénes son esos “iniciados” que
pretenden saberlo todo y en cambio repudian: libros,
maestros, doctrinas, etc... Ellos han debido seguramente
entrar en lectura de las obras más diversas antes de adoptar
una opinión, escuchar un Maestro durante un determinado
lapso de tiempo, antes de conocer aquello de lo que están
tan orgullosos, seguir los dogmas y respetar las doctrinas
antes de rechazarlas. El que no ha seguido ese camino...
¿qué puede saber?... ¿de dónde podría haber recibido sus
conocimientos?... Conocemos la respuesta de la inspiración,
de la sabiduría venida de fuentes sobrenaturales, de la
intuición, de las revelaciones divinas, etc., pero debemos
ver objetivamente y no con la creencia de algunos
privilegiados de la iluminación. Dios mismo no emplea nada
sobrenatural. Todo es revelado a los Iniciados (Amós III-7);
la bóveda celeste salpicada de estrellas, el movimiento de
los planetas, los efectos magnéticos, son otras tantas
lecciones para extraer la enseñanza de Dios. El Creador se
revela por el simbolismo macrocósmico que el Iniciado puede
transcribir en lenguaje claro, como los Reyes Magos
reconociendo en el cielo la señal de la venida del Mesías
Crístico.
La Verdad
está más allá de los libros, de los maestros y de las
doctrinas, esto es muy exacto, pero antes de llegar hay que
subir los escalones pues, o sabemos muy poco o sabemos
demasiado! Sabemos demasiado para ser humildes, para ser
puros, y nuestro razonamiento siempre nos impide elevarnos
simplemente por la contemplación, o, bien, sabemos muy poco
para realizar plenamente la síntesis de todas las
cosas.
Pienso en la famosa Tabla de Esmeralda, llave de toda
la Sabiduría, base del Ocultismo en general. Esta piedra
sobre la cual fueron grabadas las Leyes del Conocimiento es
atribuida a HERMES TRISMEGISTO (29). Esta “Tabla
Esmeraldina”, llamada así algunas veces, es el monumento
esotérico por excelencia y su interpretación fue emprendida
varias veces (30), la comprensión de sus axiomas es el
aseguramiento de la maestría completa. Todos los filósofos,
los ocultistas, los místicos e investigadores de la verdad
en general, la han estudiado durante años, y ella permanece
misteriosa como el gran monumento de la meseta de Gizeh
delante del cual el discípulo era conducido y se
_________________________________________
(29)
Este apellido fue siempre un misterio: 3000 libros existen
aproximadamente bajo esta firma y se trata seguramente de
una colectividad que trabajó bajo un mismo pseudónimo. Se ha
oído a menudo que se trata de tres Colegios Iniciáticos
agrupados para este trabajo (TRI, significa tres y MEGISTO,
maestría: las tres Escuelas de Sabiduría de Egipto, Grecia y
las Tradiciones Hebraicas). Igual que los Tres Reyes Magos
han podido ser el símbolo de tres reinos, o aún más, las
tres grandes Ciencias (Magia-Astrología-Alquimia) veladas
bajo estos tres personajes legendarios.
-72-
le preguntaba: “¿De dónde vienes, quién eres tú, a dónde
vas?”, y la Esfinge parece burlarse y decir: “Resuelve si
sabes y contesta si osas”.
La Tabla de Esmeralda es la fórmula de la Piedra
Filosofal, es el secreto del elixir de larga vida,
es el Tao (31), la clave de todas las doctrinas esotéricas,
la Luz Universal. Esta revelación de las Leyes Inmutables es
la siguiente:
- En verdad, esto es sin engaño, cierto, muy verdadero.
- Lo que es abajo es como lo que está arriba y lo que es
arriba es como lo que está abajo para que se cumplan los
milagros de la Unidad.
- Y como todas las cosas han sido originarias de UNO, por el
pensamiento de UNO, así todas las cosas han nacido de esta
cosa única, por adaptación.
- El Sol es el Padre, la Luna es la Madre, el viento la
llevó en su vientre, la Tierra es su nodriza.
- El Padre de todo el Telesma (misterio cumplido) está aquí,
su fuerza es íntegra si se convierte en tierra.
- Separarás la tierra del fuego, lo sutil de lo denso,
suavemente, con gran habilidad.
- El sube de la tierra al cielo, él desciende de nuevo a la
tierra y recibe la fuerza de las cosas superiores e
inferiores.
- Asi tendrás toda la gloria del mundo y toda la obscuridad
se alejará de ti.
- Es la fuerza de todas las fuerzas, pues penetrará toda
cosa densa y vencerá toda cosa sutil.
- Así fue creado el Universo.
- De aquí serán y saldrán innombrables adaptaciones cuyo
medio está aquí.
- Es por lo que he sido llamado Hermes Trismegisto poseyendo
las tres partes de la filosofía del mundo total.
Lo que he dicho sobre la operación del Sol está cumplido y
acabado.
Algunos preguntan ingenuamente el por qué de ese
hermetismo (32) cuando se podría exponer claramente una
moralidad, ¿por qué razón la verdad habrá de ser velada
cuando sería sencillo ofrecer una lección clara al mundo?...
Y me pregunto si es que se debe responder a semejante
interpelación inconsciente!
_________________________________
-73-
Siempre ha existido un esoterismo para privilegiados y un
exoterismo ofrecido al gran público. Jesús de Nazareth
hablando a sus discípulos no se expresaba en la misma forma
que cuando hablaba al público y aun a los que se le
acercaban les decía que había muchas cosas que no podía
explicarles (Juan XVI-12). La Iniciación es esta tradición
que preserva la enseñanza sagrada que debe estar velada, la
cual no debe confundirse con esas ceremonias de asociación
más o menos especulativas que dan títulos de iniciación: el
acto de conferir, en este género de grados comunes con
diplomas, un grado vago y con prerrogativas, es solamente el
testimonio del buen pago de unas cuotas!... La Iniciación,
con “I” mayúscula, es una experiencia que hay que vivir, un
Saber que hay que adquirir, una Verdad que hay que
realizar...
Me es particularmente agradable encontrar en un libro de
cristianismo, como “Cristo en vosotros”, el concepto de la
reencarnación, pues representa verdaderamente un paso
adelante en la evolución de la historia religiosa. (Se sabe
que la propia Iglesia Católica reconocía los principios de
reencarnación hasta el Concilio de Nicea) (33). En
esa misma obra se señala la carencia de valor de libros, de
palabras y de letras (Pág. 37), saliéndose en esta forma de
los límites habituales de las enseñanzas dogmáticas. Todo lo
que tenemos a nuestro alcance es únicamente una fuente de
documentación, una llamada quizá a nuestros conocimientos
olvidados de nuestras diversas encarnaciones.
A fin de no forzar el espíritu de ciertas almas jóvenes,
existe a través de las edades una manera de divulgar la
enseñanza sin dar a conocer la fuerte realidad a los que no
serían aptos a soportarla. El esoterismo, las ciencias
llamadas ocultas, la Iniciación pide el conocimiento de
claves que se revelan al adepto una vez que está listo
para recibirlas según la Gran Fórmula: “Cuando el discípulo
está preparado, entonces aparece el Maestro”…
El mismo libro, mencionado más arriba por mí, dice además:
“Pongo estas claves en sus manos”... (Pág. 40), lo que
definitivamente es testimonio de la existencia de signos
secretos en el cristianismo, cosa que ha sido largo
tiempo ignorada. Preguntándose el por qué, habría que abrir
una Biblia por la mitad para encontrar el Salmo 119 que
posee precisamente 22 capítulos (cosa curiosa en verdad
cuando todos los demás tienen dos o tres nada más) y cada
uno principia con una de las 22 letras del alfabeto
hebraico; esta clave universal simboliza los 22
arcanos de la Qabbalah que son necesarios para la
interpretación de las Santas Escrituras y está todavía
ignorada por muchos buscadores de misterios bíblicos...
________________________________________
(33) Además, en la oración del Credo existe el
siguiente pasaje:
“… creo en la Santa Iglesia Católica, en la comunión de los
santos, en el perdón de los pecados en la resurrección de la
carne, etc…”En cualquier forma que sea interpretada esta
frase, siempre se deduce que el cuerpo de carne debe
resucitar hoy o más tarde, y hay que aceptar que en esa
teoría nada es lo que se pierde; la destrucción completa es
imposible: se divide, se transforma, pero no puede
destruirse por completo, ni hacer desaparecer por siempre
algo que no está dentro de las posibilidades de nuestro
mundo.
-74-
Esta Clave Universal que constituye la Biblia, es un
monumento esotérico como el Corán de los musulmanes o el
Bardo Thodol tibetano; todos estos libros sagrados: el Popul
Vuh de los mayas, el Zend Avesta de los persas, el Zohar, el
Talmud, los Vedas, etc., son obras tradicionales que
preservan los códigos de la Antigua Iniciación.
Interpretarlos a la letra es penetrar en una completa
confusión; comprenderlos en espíritu es exponerse a
decepciones; hay, pues, que realizarlos por
comprensión total, mediante la ayuda del método que se
introduce a través de capas secretas que superpuestas
constituyen los sistemas filosóficos, teológicos,
guamétricos, esotéricos, etc..
El conocimiento intelectual es indispensable para tener del
mecanismo universal una idea justa con la cual podremos
elevar nuestro espíritu mediante la pura inspiración. Esa
raíz objetiva y positiva de la ciencia, o al menos del
saber, es el cimiento de la fundación del edificio
más subjetivo que deseamos construir para llegar a Dios.
Es decir, ¿hay necesidad de la ciencia para realizar?
¿Está en el saber lo qué es la Verdad? No se trata de
contestar con un sí o con un no, ya que no es posible
concebir la realidad fuera del Todo y no se puede
admitir la ausencia del conocimiento sino fuera de la Luz.
Para Realizar hay que conocer al Todo, y la Verdad
está en la Luz.
Eso reitera que hay necesidad de una síntesis del
Conocimiento y del Saber. Muchos instruidos no son sabios y
muchos sabios no son instruidos.
La Verdad
es el Verbo Eternal. El sabio de tiempos lejanos tal
vez no será como el sabio de nuestra época; el instruido de
la Edad Media no era como un científico del siglo XX... pero
la Verdad es eterna y por consecuencia más allá de las
limitaciones del Instruido y del Sabio: es la Síntesis de
los dos.
Ciencia y Religión
son las dos polaridades indispensables para llegar a la
Verdad: por Ciencia se entiende el sentido ilimitado del
Saber, es el conocimiento de la ciencia llamada oficial y el
de otra llamada oculta; por Religión (del latín,
religare, reunir) no debe entenderse una iglesia organizada
sino el sentido verdadero de la reunión general de
las concepciones de la Sabiduría y de todas las doctrinas
estudiadas en el punto común de religar los Grandes
Principios Antiguos.
Mientras perduren los estudios, los libros, la enseñanza,
comprenderemos muy bien que subsisten limitaciones, pero
todo ello es necesario antes de lanzarse en lo desconocido
de la Consciencia Universal.
Los Sentidos y la Razón, las dos polaridades
de la Magia, el Solve-Coagula de la Alquimia,
corresponden a la Intuición y al Análisis; si no podemos
obtener la FE hay que recurrir al estudio, pues
natural es utilizar estas dos posibilidades que se nos
ofrecen.
Se ha dicho: “Con la Fe levantaréis montañas”. Como nunca se
ha visto a nadie levantar montañas, hay que intentar otra
cosa. Eso no quiere decir que la Fe no sea un medio
adecuado,
-75-
pero los que poseen este poder deben ser raros o no lo
manifiestan. De todas maneras hay individuos de gran
categoría que requieren quedar satisfechos; los que poseen
ya la Fe están satisfechos, ¿pero los otros?. Hay que tener,
pues, el recurso del estudio, de la razón, del intelecto.
La Verdad debe ser Real. La Realidad es el Presente.
El pasado no existe, aunque pudo haber existido... pero en
todo caso no existe; existe únicamente el
Presente.
El futuro no existe, sino que existirá tal vez!... De todos
modos no existe todavía, así que solamente el
Presente existe. Realizar el presente es la única
VERDAD.
* * *
-76-
La historia de Saliva-Hana, hijo del carpintero Tachana,
como mencionan los Puranas, es exactamente la misma historia
del héroe de la mitología maya, hijo de un padre obrero de
la madera y de una madre virgen... Repetición de la
historia... Algunos millares de años después nació Jesús, a
quien se suponía hijo de José (Lucas III-23); así está dicho
textualmente en la antigua traducción siríaca del evangelio
según Mateo (34).
Jesús el Cristo decía en su sermón de la montaña exactamente
la misma cosa que Gautama el Buddha había declarado en su
discurso de Benarés, 600 años antes.
La ciencia occidental que principia apenas a descubrir lo
que se llama a menudo como Psicología, se da cuenta
también que hace miles de años la Yoga proclamaba la
misma materia. Los descubrimientos científicos son para los
yoghis teorías conocidas desde los tiempos más lejanos.
Experiencia…
La historia de la humanidad es una eterna repetición, tal
como la evolución espiritual sigue su curso de la misma
manera en cada individuo. Experiencia…
El chellah recibe la enseñanza de su Gurú como este antes la
había recibido del suyo, pues la tradición iniciática se
transmite de Maestro a Discípulo. Experiencia...
La YOGA es una línea de vida, un sistema de experiencia que
permite una realización más rápida de la Verdad en su
manifestación trascendental. La gente en general se imagina
que se trata de ejercicios practicables únicamente por los
contorsionistas!... Existe ahí una completa incomprensión de
la Yoga en general y de las asanas en particular. Al
igual que los ejercicios de gimnasia son saludables para el
cuerpo, la disciplina mental es excelente para el espíritu:
la Yoga ofrece la síntesis porque sus ejercicios psico-físicos
(asanas) abarcan un trabajo de control absoluto tanto sobre
el organismo como sobre la consciencia. Ser yoghi no
significa por lo tanto ser exhibicionista. Y si absorbemos
algunas veces cianuro de potasio, ácido nítrico o ácido
sulfúrico es para probar la posibilidad de eliminar venenos
mediante un sistema controlador que permite una limpieza
rápida de los órganos. Esos ejercicios como tantos otros
indicios de poderes no deben ser ofrecidos al público, a
pesar
______________________________________
(34) Igualmente en el antiguo manuscrito del Monasterio de
Santa Catarina (Monte Sinaí). Los textos hebreos, por
ejemplo, no dicen de un nacimiento mediante una virgen, pero
sí mediante una muchacha. (Isaías VII-14). Por otra parte la
historia enseña que nacieron de una virgen: Platón,
Alejandro el Grande, Esculapio, Pitágoras, Simón el Mago,
Apolonio de Tiana, etc…
-77-
de que este exige siempre pruebas y grita: “Hacednos
milagros”… (Marcos VIII-12) (35).
La Yoga no es una demostración de poderes o de control: es
una actitud mental, una tolerancia de los principios, un
mínimo de necesidades, una sucesión de experiencias
psíquicas para realizar plenamente la futilidad del mundo y
la realidad de la Sublimación.
El ejercicio fundamental es, naturalmente, el control
en todas las cosas, pero no la exhibición de la maestría; es
el perfecto equilibrio, que se busca a fin de superar las
principales dificultades humanas. Para ello tenemos un
Centro en el organismo que permite el desarrollo de esta
voluntad hasta el perfeccionamiento. Cito de la obra
“Practical Yoga” (36) un pasaje muy bueno en esta materia:
“Hay un centro en el cuerpo humano que es conocido en el
Oriente como el Centro de Crucifixión que fue siempre
empleado como un símbolo para alcanzar la Consciencia
Crística desde miles de años antes que Jesús de Nazareth
fuera crucificado. Se ha dicho por los Grandes Adeptos del
Oriente que el Espíritu Universal predestinó a Jesús para
morir en la cruz con el fin de simbolizar la Crucifixión
de la Carne”.
No creo tener la obligación de agregar comentarios a estas
líneas que conciernen a la sublime maestría en su más bello
ejemplo. En el lugar donde Ida y Pingala, estas dos
corrientes sutiles, cruzan en la nuca, es donde está
localizado dicho centro, el cual tiene la propiedad,
mediante la fuerza de voluntad, de actuar sobre el cuerpo
de deseos situado cerca de la médula oblongata,
controlando completamente en consecuencia los hábitos y los
deseos.
Hay que dominar los hábitos instintivos para liberar el
espíritu de la esclavitud del vicio o de las pasiones. El
fumador, por ejemplo, no se da cuenta del espectáculo
lastimoso que ofrece a causa de su debilidad, que lo obliga
a vivir bajo presión de su narcótico preferido. Qué
terrible complejo de inferioridad el de estas personas que
están en la obligación de beber o sacar la pipa a fin de
poder sostener una conversación. Debe ser horroroso sentirse
obligado a tener ante sí un vaso de cerveza, de vino o de
licor o a aspirar la nicotina, y todo ello para
“controlarse” o “presentarse mejor”.
Las últimas estadísticas médicas han demostrado que las
bebidas alcohólicas en alta o baja densidad ocupan un gran
porcentaje en el número creciente de enfermedades mentales,
particularmente en Australia y en la América del Norte; el
porcentaje de estas enfermedades es bajo en los países del
budhismo, y desaparece por completo entre los hindúes. El
94% de los enfermos de cáncer han sido fumadores; sin
embargo, podemos es-
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(35) Son pobres insensatos en no ver la Presencia Suprema:
Benedictus Dominus Deus Noster, Qui Dedit Nobis Signum… Si,
Bendito sea el Señor Nuestro Dios quien nos ha dado un
Signo.
(36) Publicado por Paul Poschinger, MsD., PsD., psicólogo y
metafísico (Sidney).
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tar seguros de que las causas de esta terrible enfermedad no
han sido debidamente divulgadas, porque ciertos médicos
especialistas, a pesar de ser miembros de la campaña anti-cancerosa,
están habituados a este veneno. El tabaco no es solamente un
estupefaciente como el opio o la cocaína, pues no hay que
perder de vista que los indios de América empapaban en el
jugo de esta planta sus flechas contra los conquistadores.
Por cierto, los primeros colonizadores introdujeron este
hábito de aspirar el humo de las hierbas por haber visto que
los indígenas se pasaban de boca en boca una pipa con
ciertas plantas encendidas; olvidando que fumar fue un
ritual iniciático, los europeos se han precipitado en el
exceso como en otras tantas de sus actividades. En la más
remota antigüedad los sacerdotes de los Templos tenían
ciertos días reservados a la ceremonia de aspirar el humo de
ciertas plantas, bajo determinados aspectos astronómicos en
relación con las influencias del día (37); la costumbre se
generalizó con el uso de una sola planta en algunas sectas y
más tarde en diversas razas de África y América; las tribus
conservaban al menos la ceremonia de la pipa o de las hojas
enrolladas (como cigarros gruesos) pero sin respetar ya más
el día adecuado; si practicaban ceremonias alrededor de un
fuego a la caída de la noche era más bien como una
recreación después de un día de trabajo, y no como una magia
ancestral.
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(37) De igual modo que la misa, el sahumerio debe estar en
relación al día, que a su vez obedece a un aspecto
planetario (lunes, día de la Luna; martes día de Marte;
miércoles, día de Mercurio; jueves, de Júpiter; viernes, día
de Venus; sábado, de Saturno, y domingo, día del Sol).
Generalmente las iglesias queman incienso debido únicamente
a una antigua tradición hebraica en el día del Sabath (el
incienso corresponde a Saturno, es decir, que debería
quemarse los sábados únicamente). A veces ciertas Iglesias
de ritual primitivo quemaban mirra (vibraciones asignadas al
Sol en relación con el domingo). Se sabe, por ejemplo, que
en la ceremonia teúrgica las velas representaban el elemento
fuego, las reliquias (osamentas o la propia Biblia),
representan el elemento tierra, las resinas (maderas,
polvos u otros productos para el sahumerio) son el símbolo
del aire, y el elemento agua corresponde al
líquido empleado en la misa; ya sea el vino, el agua
bendita, etc… Cuatro elementos indispensables para el
contacto con lo cósmico, del mismo modo que los
Iniciados de antiguas Tribus empleaban plantas el día de sus
ceremonias iniciáticas.
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Lo más importante en Yoga es superar los deseos, los
hábitos. El yoghi puede comer, beber y hacer todo lo que le
parezca bueno; ha vencido el aspecto nocivo de las cosas y,
al mismo tiempo, ha vencido el deseo; ha llegado a no tener
más problemas para sí mismo; no está ya más sometido a su
propio control: escapa a todas aquellas energías que
necesitaba emplear al principio, ya fuera para no comer una
cosa o para no beber otra; el yoghi ha vencido todos esos
obstáculos y vive exento de complicaciones, exento de las
innumerables necesidades que afectan al ser humano habitual.
Todo el sistema de la yoga reposa en la concentración de
energía hacia un perfeccionamiento. La yoga, no es una forma
de psicología ni de filosofía ni es una religión, puede más
bien ser clasificada como una Ciencia Vital, un sistema de
mejoramiento de la existencia hacia la Sabiduría.
En tanto que todos los sistemas de las diversas doctrinas
principian por una subjetividad para llegar a una
objetividad, la Yoga en cambio es lo opuesto y principia
naturalmente con el cuerpo físico y material para llegar al
estado sutil de la espiritualidad. Todas las religiones
piden una creencia ciega, mientras que la yoga expone un
estudio concreto. Por su parte, las más diversas filosofías
se pierden casi siempre en un dédalo de teorías más o menos
elaboradas, en tanto que la yoga progresa sistemáticamente
por experiencia personal.
Completa relajación del cuerpo y del espíritu, fuerte
contracción del organismo para proporcionarle una vigorosa
resistencia, profunda concentración para que el espíritu
adquiera un poder de control sobre la materia, respiración
dinámica rejuveneciendo el cuerpo y disciplinando el
espíritu, tales son las bases de esta técnica milenaria que
hace a los seres dotados de posibilidades extranaturales.
El secreto de la longevidad, la clave de misteriosos
poderes, el arcano mayor de la realización, es la YOGA. La
sola palabra debe ser realizada, el solo término, YOGA,
demanda ser asimilado previamente; comprender, pues, el
valor de la yoga es realizar la mitad del Sendero, de la
Vía, del Tao...
Se puede gozar de las cosas, pero solamente en cuanto al
goce mismo que ellas transmiten, y no por la sensación o el
placer de ser su dueño.
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